Telemedicina en el manejo del paciente con dolor crónico.

 

El dolor es una sensación desagradable que nos avisa de cualquier síntoma de que algo no va bien en nuestro organismo, como, por ejemplo, ante un traumatismo, una quemadura, un esguince, etc. Este tipo de dolor es fisiológico, es decir, es “normal” tras algún factor que lo desencadena y suele durar un tiempo, que puede ir desde horas hasta unas cuantas semanas.

Por el contrario, el dolor crónico es aquél que dura más de 3 meses. Este dolor ya no es tan “normal” y puede avisarnos de que algo no va bien, en cuanto a una mala curación de una herida, la presencia de una lesión más grave que perdura en el tiempo, etc.

En España, el dolor crónico afecta actualmente a una de cada 5 personas. Es decir, el 20% de toda la población de nuestro país va a sufrir dolor crónico en algún momento de sus vidas. Como sabemos, el dolor crónico puede afectar a la gran mayoría de los aspectos de la vida de una persona: deteriorando sus relaciones personales y familiares, reduciendo su capacidad para trabajar, disminuyendo su calidad de vida en general.

Es decir, una persona con dolor crónico no puede trabajar como antes, porque no puede realizar esfuerzos físicos o coger cargas; no puede dar paseos como daba antes; no es capaz de descansar en el sillón ni en la cama adecuadamente.
Todo ello puede hacer que toda la vida de una persona gire alrededor de su dolor crónico.

telemedicina y dolor crónico

Por otro lado, los pacientes este dolor lleva mucho tiempo con él, lo que les lleva a visitar multitud de médicos especialistas, como traumatólogos, reumatólogos, rehabilitadores, etc., con lo que muy probablemente ya han pasado por muchas pruebas diagnósticas y tratamientos de muchos tipos, con mayor o menor eficacia.
Todo ello acarrea una gran cantidad de tiempo invertido en las visitas a los médicos, tiempo y dinero durante los transportes, depender de otras personas para llevarlas a los especialistas, sobre todo en casos de edad avanzada, etc. con un creciente agotamiento tanto físico como mental para el paciente y los familiares.

En muchas especialidades médicas, la telemedicina brinda grandes ventajas, ofreciendo un servicio ágil, rápido y eficiente. Nos permite actualmente disfrutar de todas las ventajas de una atención médica rápida y cercana, con la comodidad de poder hacerlo desde cualquier lugar, sobre todo desde nuestra casa. Sin pérdidas de tiempo, sin transportes, sin más gastos innecesarios.

La telemedicina es capaz de poner en contacto a un paciente con dolor crónico con su especialista mediante una videoconferencia, un chat (escrito), etc. haciéndole llegar al paciente todo cuanto necesita sobre su historia clínica, sus pruebas diagnósticas e incluso su tratamiento personalizado, con el envío de sus recetas. Todo ello con las máximas garantías de privacidad y protección de sus datos de salud a través de plataformas seguras.

En resumen, la telemedicina nos ofrece la posibilidad de mejorar la relación médico-paciente, haciéndola igualmente cercana y humana, de forma rápida y sencilla, reduciendo gastos y transportes innecesarios del paciente con dolor, mejorando también con esto, su calidad de vida.